Método para estimular el potencial autocurativo a través de los puntos reflejos de los pies, de las orejas, de las manos o de la cara para conseguir la curación de los órganos o tejidos correspondientes. Además, se alcanza una mejoría general a nivel físico, mental y emocional, dado su carácter holístico.
metodología
Después de una exhaustiva ananmesis, el terapeuta preparará el pie con un masaje relajante y unas suaves movilizaciones. A continuación buscará los puntos correspondientes a la enfermedad a tratar, quizá sean dolorosos dependiendo de la sensibilidad del paciente o de la gravedad de la lesión.
Tras la presión o/y el masaje durante unos minutos ese punto deja de ser doloroso y será evidente la mejoría de la enfermedad.
La masaje se realiza con crema, aceite o vaselina, a los cuales se le puede añadir algún aceite esencial de aromaterapia para mejorar los resultados.
historia
La actividad terapéutica en los pies fue investigada por primera vez por el médico estadounidense William Fitzgerald (1872-1942). Éste sabía que en América Central y América del Norte, los enfermos de distintas tribus indias habían sido tratados a través de los pies desde siempre. Sus principios curativos se habían conservado de un modo rudimentario, habiéndose transmitido oralmente en una expresión sencilla y gráfica.. Fitzgerald, juntamente con un grupo de médicos y terapeutas , comprobó y sistematizó, durante años, los puntos de los pies y sus equivalencias. En 1917 publicó un libro en el que describía sus experiencias. A partir de ello, la terapia es desarrollada por varias escuelas en todo el mundo.
bibliografía
MANUAL PRÁCTICO DE LA TERAPIA DE LAS ZONAS REFLEJAS DE LOS PIES, Hanne Marquardt, Ed. Urano
REFLEXOTERAPIA PODAL, Mn.Sebastià Fàbregas, Fundació Montjoia.
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